10 de septiembre de 2014

Mermelada de moras


Ya estamos de vuelta de las vacaciones!! Hace nada que hemos vuelto y que lejos que parecen...  

Este agosto no he estado muy “cocinitas”, y no es que haya hecho acopio de recetas para compartirlas con vosotros. He cocinado de nuevo muchas de las que he ido haciendo durante el curso, “perfeccionando” como diría mi marido. Y he hecho mi primera MERMELADA. 

Me encantó hacerla, sobre todo, por la preparación previa que se tiene que hacer. Mi familia y yo nos fuimos a andar por la rambla del río, allí en el pueblo. El río está seco y sus orillas están llenas de zarzas y estas llenas de moras. Nos lo pasamos pipa intentando llegar a recolectar el kilo que, como mínimo, nos habíamos puesto de meta.

Volvimos con el kilo de moras y un montón de arañazos en los brazos y pinchos en las manos!!! Pero fue genial. Ahora probaré con otras frutas, ya que me ha encantado el resultado, así que que os recomiendo que no dejéis de hacerla!!

INGREDIENTES

  • 1 kg. de moras
  • ½ kg. de azúcar
  • Zumo de un 1 limón mediano
  • Pimienta

ELABORACIÓN 

Lavar y escurrir bien las moras, quitando los rabitos y desechando las que no estén del todo maduras. Ir con cuidado porque manchan bastante.

Pesar, y por cada kilo de fruta limpia, poner 500 gr. de azúcar. Cubrir las moras con el azúcar y añadir el zumo de limón. Dar unas vueltas, y dejar reposar una hora.

Poner a fuego fuerte, hasta que empiece a hervir, y entonces bajar a fuego medio. En este momento, poner unas vueltas de pimienta, que  potenciar el sabor de las moras. 

Mientras hierve, ir retirando la espuma que aparece en la superficie con una espumadera. Cocer hasta obtener el punto de mermelada deseado.

Tener en cuenta, que una vez que enfría, la textura siempre será más densa. Yo la tuve unos 45 min.

Cuando todavía esté caliente, triturar y pasar la mermelada por un colador para eliminar las pepitas, que desecharemos.

Después de este punto, si la veis demasiado densa, añadir un poco de agua y volver a poner al fuego hasta que hierva.

Ya está la mermelada lista para consumir, dejando que se enfrié, o bien si la queréis esterilizar hacerlo en caliente en botes de cristal.




Fuente de la receta: La cocina de la Silbi